Artrosis articular

¿Qué aspecto tiene la artrosis

La artrosis de las articulaciones es una enfermedad crónica caracterizada por el desarrollo de cambios degenerativos en el cartílago articular, como resultado de lo cual se deforma el tejido óseo. Las articulaciones de los dedos gordos del pie, las articulaciones de la cadera y la rodilla son las más afectadas.

Los síntomas de la enfermedad.

  1. El primer síntoma clínico de la artrosis es el dolor en la articulación afectada durante un esfuerzo físico excesivo. Pueden ocurrir sensaciones dolorosas durante el movimiento. A medida que avanza la enfermedad, los dolores articulares molestan a una persona incluso en reposo y provocan insomnio.
  2. Articulaciones crujientes. Debido a la destrucción de la capa cartilaginosa, se produce la fricción de los huesos y, al moverse en la articulación, se escuchan clics y crujidos. A medida que avanza la enfermedad, aumenta la crisis.
  3. Disminución de la movilidad. Si la articulación está dañada, los movimientos en ella son limitados, con artrosis severa, el paciente tiene rigidez de las extremidades por la mañana.
  4. Deformidad articular. En ausencia de un tratamiento adecuado y oportuno, la articulación se deforma, su apariencia cambia.
  5. Con una exacerbación del proceso inflamatorio, el paciente tiene una disminución en la sensibilidad de los dedos de los pies y entumecimiento de las yemas de los dedos.

Causas de la enfermedad

La razón principal del desarrollo de la artrosis es el crecimiento de la capa de cartílago entre la articulación y el hueso. Los factores que contribuyen son:

  • Actividad física intensa;
  • Microtraumatismo articular;
  • Fracturas frecuentes
  • Usar zapatos ajustados o tacones altos
  • Predisposición congénita.

Diagnósticos

El método principal para diagnosticar la artrosis es un historial del paciente cuidadosamente recopilado (historial profesional).

El diagnóstico se realiza sobre la base del examen del paciente y estudios adicionales, que incluyen radiografía de las articulaciones, artroscopia, ultrasonido, resonancia magnética y tomografía computarizada.

  1. Ultrasonido. Este método de investigación es confiable e inofensivo. Dado que el diagnóstico por ultrasonido se refiere a métodos no invasivos, este estudio no tiene contraindicaciones. Con la ayuda de la ecografía, es posible diagnosticar el adelgazamiento del tejido del cartílago, los cambios degenerativos en los meniscos articulares, el engrosamiento de las membranas de la articulación, la presencia de líquido en la cavidad articular. Este estudio le permite seleccionar con precisión un método para tratar la artrosis.
  2. Resonancia magnética y tomografía computarizada. Con la ayuda de la tomografía computarizada y la resonancia magnética, es posible evaluar el estado de la articulación: el grosor del cartílago, la presencia de erosiones o quistes en el tejido óseo, para determinar la cantidad de líquido intraarticular.
  3. Artroscopia. Este estudio se lleva a cabo con mayor frecuencia para determinar la causa del desarrollo de artrosis.

Complicaciones

En ausencia de atención médica oportuna, la artrosis progresa y amenaza con complicaciones como:

  • Inflamación de los tejidos alrededor de la articulación;
  • Restricción de la movilidad de las articulaciones afectadas;
  • Cambios degenerativos en la articulación de la cadera;
  • Cambiar la forma de las articulaciones.

Tratamiento de la enfermedad

El tratamiento se prescribe al paciente según el grado de daño articular. La terapia para la artrosis comienza con el alivio del dolor.

Paralelamente a los analgésicos, al paciente se le recetan medicamentos antiinflamatorios. Además del tratamiento farmacológico, el paciente se somete a un curso de fisioterapia.

El masaje de las extremidades afectadas después de que haya remitido la forma aguda del proceso inflamatorio puede reducir el dolor, normalizar la movilidad articular y aliviar el espasmo muscular.

Los ejercicios de fisioterapia se prescriben para aliviar la rigidez de los músculos, calentarlos y fortalecer el estado general del paciente. El ejercicio ayuda a mantener una postura correcta y una marcha uniforme.

El tratamiento en sanatorio está indicado en el período de remisión estable. Los baños de barro, las aplicaciones y otros procedimientos ayudan a restaurar la función motora de las articulaciones y a aliviar el dolor.

Si los métodos de tratamiento conservadores no producen el efecto esperado, se prescribe al paciente un reemplazo de articulación quirúrgica. Las endoprótesis están hechas de un material que no es rechazado por el cuerpo humano. Le permiten restaurar completamente las funciones fisiológicas de la articulación afectada.

Tratamientos únicos: ablación por radiofrecuencia y alteración de la integridad del método al alterar la integridad del nervio que causa el dolor.

Grupo de riesgo

El grupo de riesgo incluye personas:

  • Exceso de peso;
  • Venas varicosas;
  • Atletas;
  • Pianistas;
  • Programadores.

Profilaxis

La prevención de la artrosis es la siguiente:

  • Buena nutricion;
  • Prevención de lesiones y fracturas;
  • Limitar la carga en las articulaciones con predisposición hereditaria;
  • Control de peso corporal;
  • Usar zapatos que le queden bien.

Dieta y estilo de vida

Con una predisposición hereditaria al desarrollo de artrosis, así como durante una exacerbación de la enfermedad, es necesario ajustar la dieta. Se recomienda incluir en la dieta pescado de mar (sardinas, salmón, atún), verduras y frutas frescas, cereales. Limite los productos horneados, las carnes grasas, el chocolate y el alcohol.

Se recomienda pasar más tiempo al aire libre y no exponer las articulaciones a una mayor actividad física.