artrosis es una enfermedad distrófica de las articulaciones, que resulta en la destrucción del cartílago intraarticular. Más del 10% de la población mundial la padece. En el 40-50% de los casos, la artrosis se presenta como enfermedad primaria. También puede aparecer como resultado de un traumatismo secundario, que ocurre en el 50-60% de los casos.

Se detecta con mayor frecuencia artrosis de las articulaciones de las extremidades inferiores y la pelvis (cadera, rodilla, primer metatarsofalángico). Entre las articulaciones de las extremidades superiores predomina la artrosis de las articulaciones de las falanges de los dedos.
Las mujeres padecen artrosis con más frecuencia que los hombres, pero después de los 65 años esta diferencia casi no se nota.
Las causas de la artrosis incluyen
- Trastornos metabólicos y hormonales del cuerpo humano;
- Deterioro del suministro de sangre a la articulación;
- Predisposición hereditaria a enfermedades del tejido cartilaginoso;
- Vejez;
- Sobrepeso;
- Varias lesiones;
- Operaciones sobre articulaciones.
Además, enfermedades como la artritis reumatoide y la psoriasis pueden provocar artrosis.
Síntomas de artrosis
Incluso si le molestan síntomas aparentemente triviales, no los ignore.
- Dolor que cede con el reposo (se manifiesta al cargar la articulación y subir escaleras);
- Movilidad restringida y crujidos en la articulación;
- Tensión muscular en el área de la articulación;
- Aparición periódica de hinchazón en el área de la articulación, deformación gradual de la articulación (la hinchazón ocurre solo durante las exacerbaciones y se acompaña de dolor, no dolor agudo).
Todo esto puede ser una manifestación de una enfermedad grave: ¡la artrosis! ¡Contacta con tu médico! Él hará un diagnóstico y prescribirá el tratamiento adecuado.
Tenga en cuenta que sin tratamiento, una articulación susceptible a la artrosis no sólo puede colapsar, sino que también puede provocar cambios en la biomecánica de la columna y otras articulaciones. Debido a esto, se producen hernias de disco intervertebrales o artrosis de otras articulaciones.
Diagnóstico
El diagnóstico de artrosis incluye:
- Examen realizado por un médico;
- Radiografía;
- CONNECTICUT;
- Análisis de sangre (con artrosis, la VSG aumenta considerablemente);
- Análisis de líquido sinovial;
- Examen histológico de la membrana sinovial.
Tratamiento de la artrosis
El tratamiento de la artrosis implica:
- Tomar analgésicos (analgésicos);
- Tomar medicamentos antiinflamatorios;
- La etapa de restauración del tejido cartilaginoso consiste en tomar medicamentos que contienen condroprotectores. ¡Para lograr resultados, debe tomar medicamentos de acuerdo con un régimen seleccionado individualmente durante varios meses!;
- Fisioterapia (electroforesis, acupuntura, masajes relajantes, magnetoterapia). Cabe recordar que la fisioterapia se realiza únicamente durante el período de remisión;
- Cursos de inyecciones intraarticulares.
Prevención de la artrosis
La artrosis es mucho más fácil de prevenir que de curar. Para prevenir la aparición de artrosis de las articulaciones, es necesario: reducir la carga estática en las articulaciones, abandonar los tacones altos, no sentarse con las piernas cruzadas, deshacerse del exceso de peso, no levantar objetos pesados, hacer gimnasia.





































